Un corazón renovado

Versículo:
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,Y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Salmos 51:10

Devocional:
David entendió que no podía cambiarse a sí mismo. Él sabía que solo Dios puede restaurar lo que el pecado, el dolor o la vida han desgastado. Este versículo es un clamor sincero: “Señor, haz en mí lo que yo no puedo hacer”.
Cuando permites que Dios toque tu corazón, Él no solo limpia, sino que renueva, fortalece y endereza lo que estaba torcido.

Recuerda:
 Dios no te pide perfección; te pide sinceridad para trabajar en tu corazón.